La pobreza infantil llega casi al 63% en América Latina y el Caribe

Es un dato que han desvelado la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (CEPAL) y Unicef, de un estudio elaborado en conjunto durante los años 2008/09, para mostrar la evolución que ha experimentado la infancia y la adolescencia en estas regiones con respecto a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de las Naciones Unidas para 2015.

La pobreza infantil: un desafío prioritario”, que así es como se llama el estudio, pone de manifiesto que casi el 63% de los menores sufren pobreza derivada de la vulneración de sus derechos humanos, económicos, sociales y culturales; recogidos en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.

Esta situación provoca un estado de exclusión social y pobreza muy preocupante, agudizada, entre otras cosas, por la malnutrición, la falta de acceso al agua potable, a la electricidad, a los servicios de saneamiento, a una vivienda o a la educación.

Las consecuencias de todo ello son muchas, resaltaba la CEPAL, como por ejemplo la falta de expectativas y la discriminación que sufren por ser pobres, algo que arrastrarán con los años, originando una situación de precariedad. Por ello, es muy importante trabajar con estos niños y adolescentes pobres, especialmente con aquellos de zonas rurales o de origen indígena.

Además, insisten en la necesidad de la intervención de los Estados para solucionar muchos de los problemas que llevan a esta situación tan preocupante, como el acceso a los servicios mínimos y educacionales para garantizar una vida más digna.